No obstante, nuestro sistema educativo demanda un análisis
profundo de cómo se trabaja y si esa metodología empleada, es la más adecuada
para satisfacer las necesidades que requiere actualmente la población
estudiantil.
En ocasiones, escuchamos a los
estudiantes decir que se sienten aburridos del sistema, inclusive muchos
profesionales también manifiestan su disconformidad con las normas y
reglamentos que están propuestos por el Ministerio de Educación Pública, se sigue un
currículo, de enseñanza “bancaria” como bien diría Freire, en el que se ve al
estudiante como un depósito para los aprendizajes, dejando de lado la parte
social y emocional.
Por lo
anterior, es fundamental una toma de conciencia, según Freire, citado por Ibáñez, "la
toma de conciencia, no se da en los hombres aislados, sino en cuanto traban,
entre sí y el mundo, relaciones de transformación, así también, solamente ahí
puede instaurarse la concientización"
Por consiguiente, surge la necesidad de un
contexto educativo enriquecedor, un lugar en el que se trabajen las relaciones
humanas y en el que se parta de una enseñanza colaborativa en un ambiente de
desafíos prácticos e intelectuales.
No obstante, para Ayuste et al, citado por Ibáñez, “la perspectiva
comunicativa supone la aceptación de que nadie tiene la solución sobre el qué,
cuándo y cómo enseñar y evaluar, pero que se pueden ir construyendo soluciones
provisionales, siempre mejorables posteriormente, a través de la dinámica
intersubjetiva."
Se requiere
de un cambio educativo, el cual, debe
hacerse a través de una integración
comunitaria, esto evidentemente, conlleva un proceso de
reflexión interna e implica que nos autoevaluemos y reflexionemos sobre este
proceso.
Pues recordemos,
que nosotros como docentes cumplimos una labor relevante, ya que, como bien lo
plantea Gracia (2003) citada por Ibáñez "la tarea del
educador consiste en crear las condiciones para que los sectores populares con
los que trabaja, sean sujetos del poder…”.
No olvidemos,
como bien lo dijo Freire, el
trabajo con grupos es ante todo un ejercicio de esperanza, pues se debe
recordar que el cambio llega a partir de pequeñas experiencias que, a pesar de sus
encuentros y desencuentros, logran articular iniciativas y fuerzas para
concretar acciones de mejora en las condiciones de vida de los colectivos
humanos.
Si en nuestra práctica educativa,
observamos que la forma en que enseñamos, las estrategias empleadas, los
recursos que utilizamos, no son los más apropiados o bien no están cumpliendo
con las expectativas planteadas, debemos poner un alto y hacer un cambio, convertirnos
en críticos de nuestra labor, realizar cuestionamientos a diario, sólo así
podemos trabajar en nuestras propias debilidades y reforzar nuestras
capacidades.
Continuando
con Freire, citado por Ibáñez, “el rol del educador consiste en proponer problemas en torno a situaciones
existenciales codificadas para ayudar a los educandos a alcanzar una visión
cada vez más crítica de la realidad."
Es importante,
destacar que, “el conocimiento, antes de
que se haga crítico, ha de tener un significado para los estudiantes. El
conocimiento escolar nunca habla por sí mismo, sino que es constantemente
filtrado por las experiencias, el lenguaje coloquial crítico y los
conocimientos mutuos que los estudiantes traen a las aulas." McLaren, y Giroux, citados por Ibáñez.
Recordemos que, cuando la persona reflexiona y aporta
soluciones a los desafíos que le plantea la vida, la persona está creando, y es
el profesor quien acompaña al sujeto que aprende en su proceso educativo, por
esto, como profesional ante cualquier situación de la vida debemos adoptar la
visión de una persona critica, debe pensar por qué ocurren las cosas.
Para Carballo, P, “la pedagogía crítica plantea como elemento
fundante la ruptura con la práctica del educador o educadora tradicional, que
asume la neutralidad y el distanciamiento humano del grupo con el que trabaja,
remitiendo a una labor educativa meramente técnica”.
Como docentes, es preciso reconstruir a través de la educación y apoyarnos en Paulo Freire su “pedagogía de la esperanza“ y la
teoría pedagógica, una pedagogía crítica
y concientizadora, la cual aporta excelentes oportunidades para proponer, junto
a los niños y jóvenes, un proyecto educativo que rompa con los esquemas tradicionales
de la escuela, modificando sus expectativas, relaciones, metodología y
resultados.
Como lo dijo Freire,
citado por Quesada, M, “la educación
debe permitir tomar conciencia de sí mismos y de sus posibilidades desde la
acción de su propio medio. Trata de enseñar a los hombres a liberarse de la
“colonización del espíritu”, a través de la proposición de un concepto
humanista y liberador de la educación”
Si bien es cierto, según Quesada (p.57) “el conocimiento no
es estático, ni surge de afuera; por el contrario, el conocimiento vive cambios
constantes y surge a partir de lo que el individuo hace. Por lo tanto, la
participación del alumno dentro de contextos educativos debe proveer diversas
formas de acción y relación con el objeto a conocer”
De ahí, la necesidad
de reformular el modelo educativo para que responda tanto a las demandas de la
sociedad actual como a las demandas de las nuevas generaciones significa
disponer, como punto de partida, de una actitud abierta al cambio.
Para finalizar propongo que, nosotros como educadores empecemos
agudizando nuestros sentidos, analicemos esta realidad, y retomemos nuestra práctica pedagógica
escuchando lo que los estudiantes nos dicen a diario, y no sólo escuchando
actuando en forma critica basados en nuestra propia labor.
Referencias bibliográficas:
Carballo, P. Una experiencia de educación popular según
premisas de la pedagogía crítica. En publicación: Paulo Freire. Contribuciones
para la pedagogía. Moacir Godotti, Margarita Victoria Gomez, Jason Mafra,
Anderson Fernandes de Alencar (compiladores). CLACSO, Consejo Latinoamericano
de Ciencias Sociales, Buenos Aires. Enero 2008. ISBN 978-987-1183-81- Recuperado
de http://bibliotecavirtual.clacso.org.ar/ar/libros/campus/freire/05Villarg.pdf
Ibáñez, J. La educación transformadora: concepto, fines,
métodos. Recuperado de: http://jei.pangea.org/edu/f/edu-transf-conc.htm
Quesada, M. Esperanza y conciencia para la educación. La
apertura de espacios para una participación crítica. Recuperado de: http://168.96.200.17/ar/libros/freire/ugalde.pdf
Perspectiva crítica de
Paulo Freire y su contribución a la teoría del currículo. E D U C E R E • A r t
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SOBRE
LA TEORÍA DE LA EDUCACIÓN DIALÓGICA EDUCERE
• Artículos arbitrados • ISSN: 1316 - 4910 • Año 12, Nº 42 • Julio - Agosto -
Septiembre, 2008 • 461 - 470. Recuperado de: http://www.scielo.org.ve/pdf/edu/v12n42/art06.pdf

Ruptura, cuestionamiento y necesidad de cambios en la educación, comparto su opinión, sinembargo pienso que existen experiencias anteriores que pueden conservarse y rescatarse. Somos parte de un sistema que mal que bien ha respondido de algún modo a las necesidades de la sociedad; debemos evaluar y perfeccionar las metodologías, la visión y el compromiso de quienes estamos en la labor educativa.
ResponderEliminarMuy buen artículo!
Buenas tardes profesora!!!
EliminarClaro que sí, como bien lo mencionas las experiencias y lo que hemos logrado hasta el día de hoy en el ámbito educativo, nos ha permitido realizar estos cuestionamientos con respecto a nuestra labor y principalmente rescatar todo lo bueno, emplearlo como base para mejorar y buscar nuevas metodologías y estrategias en función de atender las necesidades de los estudiantes.
Como bien lo plantea, sólo el compromiso de nosotros como profesionales puede marcar un cambio y aportar un granito de arena, a esas experiencias tan valiosas que nos han permitido mejorar cada día más.
Estimada compañera,
ResponderEliminarCreo que es muy importante el punto que resaltas que Freire define que la educación actual es definida como “bancaria”, pues se ve a los estudiantes como un depósito de conocimientos, sin tomar en cuenta sus necesidades emocionales y sociales. Cada uno de ellos tiene necesidades e intereses diferentes y es responsabilidad del docente atender esas necesidades.
Se debe de procurar un cambio paulatino en las metodologías que se utilizan actualmente, pues el método “bancario” no deja ningún aprendizaje que perdure por mucho tiempo en los estudiantes, se podría decir que todo lo que se acumuló se deposita en un examen y ahí queda. La educación debe de volverse más cualitativa que cuantitativa, pues eso no nos está llevando a nada y los sistemas educativos necesitan un cambio urgente que debe de iniciar por nosotros mismos y por nuestro salón de clases.
Saludos,
Verónica Mora
Buenas tardes Verónica, es muy importante el punto al que haces referencia, los exámenes, muchos estudiantes inclusive a nosotros mismos nos ha pasado que aprendemos memorísticamente un tema, pasado el examen toda esa materia se borra de nuestra memoria, ya que en ese momento ese aprendizaje no fue significativo, únicamente lo aprendimos para obtener una nota.
EliminarSi la evaluación se diera como bien lo mencionas en forma mas cualitativa, considero que tendrías más y mejores resultados en educación.
Muchas gracias por tu comentario
Esta nueva “esperanza” propuesta por Freire nos dispone a creer que siempre hay posibilidad para el cambio y la transformación, y como dices somos los educadores quienes debemos dar el primer paso, conocer mejor a nuestros estudiantes y al ambiente que los rodea, solo escuchando lo que nos tienen que decir podemos comprender sus creencias, sus ideas y deseos.
ResponderEliminarY luego promover situaciones que creen conflicto en su ser interior para favorecerles la creatividad, la autonomía e independencia, valores indispensables en esta eterna lucha por la igualdad en todos sus aspectos moral, económica y social.
Jacqueline Salas
Buenas noches Jacqueline!!
EliminarMuchas gracias por tu comentario, sí Freire, con su "pedagogía de la esperanza", nos invita a nosotros como educadores, a dar un paso muy importante en el ámbito educativo, y romper con los esquemas tradicionales,sacando el mayor provecho de éstas experiencias que nos enriquecen a diario.
Saludos, Tatiana
Hola Tatiana Buenas Noches, Me gusta tu artículo, creo que tod@s hemos coincidido con la reflexión acerca de la propuesta de Freire,ojala que en nuestra labor como docentes podamos romper con el modelo tradicional para dar inicio a una metodología más activa, donde las experiencias cotidianas favorezcan a los estudiantes a cuestionar la formación de sus subjetividades y así lograr la transformación a la que nos invita Freire en su Teoría. Bendiciones.
ResponderEliminarCinthya Vega
Muchas gracias Cinthya, si es importante que nosotros como docentes rompamos con ese modelo y partamos de la propuesta de Freire que resulta tan valiosa en estos días.
ResponderEliminarBendiciones para ti también!!!